30 DÍAS DE LUCHA EN LA REGIÓN COLOMBIANA

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Internacional: Desde Colombia lxs compañerxs alguna vez afiliado a F.O.R.A. nos envían una actualización de la revuelta en Colombia

Se cumple un mes del Paro Nacional en la región Colombiana, un mes de terrorismo de Estado marcado por la represión más aguda que se ha vivido en los últimos años, y eso es ya mucho decir en una región dominada bajo el Estado Colombiano en el que el año pasado se ejecutaron 76 masacres con un saldo de 272 personas asesinadas, según las cifras oficiales la Oficina de la Alta Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos (ACNUDH) y donde el subregistro de personas desaparecidxs desde que inicio el Paro va en 341 y desde 1958 va alcanzando la preocupante cifra de 82.472 víctimas.

El Paro Nacional llega ha 30 días con más de 1133 victimas de violencia física, más de 60 muertes, 10 de ellas ayer en Cali, 1445 detenciones arbitrarias, 47 víctimas de afectaciones o perdidas oculares, 22 víctimas de violencia sexual, más de 175 casos de disparos de armas de fuego por parte de civiles armados acompañados de la policía nacional.

Todo esto en el marco de una lucha en la calles y carreteras, donde el Estado en cabeza del presidente Iván Duque ha establecido el guión de siempre, señalando a lxs manifestantes como vándalxs, y de estar bajo ordenes de grupos armados ilegales. El tratamiento que le da al estallido social es crear el escenario de una guerra frontal contra las organizaciones étnica, barriales, estudiantiles y sindicales que se han mantenido en las calles y carreteras movilizandose contra años de políticas criminales de los gobiernos de turno que han estado bajo la hegemonía de Alvaro Uribe Velez, expresidente investigado múltiples veces por crímenes de lesa humanidad como los mal llamados “Falsos Positivos”, es decir,  6402 ejecuciones extrajudiciales de civiles asesinados por las fuerzas militares para presentar resultados y obtener beneficios.

Las protestas que iniciaron con un llamado del Comité Nacional del Paro, una plataforma que agrupa a las principales centrales obreras, organizaciones de Pensionados, el principal sindicato de Maestrxs y  algunas organizaciones campesinas y de Camioneros; han crecido en acciones en la calle, gracias en su mayoría a lxs jovenes que han visto en la acción directa en la calle su principal terreno de protesta.

Si bien la burocracia sindical representada en el Comité Nacional del Paro esta en espacios de conversación y mediación con las instituciones del Estado, las calles han mantenido un nivel de beligerancia y organización distantes de estos viejos métodos de conciliación de la burocracia. Se han organizados espacios de resistencia en distintos puntos de la región colombiana como Cali, Bogotá, Buga, Popayán, Bucaramanga y otros, donde los métodos de lucha pasan por la horizontalidad, la acción directa y el apoyo mutuo. Es importante destacar la relevancia que tienen las primeras líneas como método de contención de la violencia policial, donde no solo jóvenes, sino también profesorxs, mamás y hasta sacerdotes se están organizando bajo esta figura, que ha acumulado un nivel de resistencia y legitimidad bastante importante en esta coyuntura, que hasta en algunos puntos como Cali, son interlocutores legítimos y reconocidos frente a las autoridades gubernamentales.

La situación hoy día después de 1 mes, es agridulce, pues todavía se siguen contando muertos y heridos por parte de lxs manifestantes en las confrontaciones con la fuerza pública, además de la impunidad frente a prácticas de guerra como las agresiones a las comisiones de verificación de Derechos Humanos en las calles, así como a las misiones médicas que socorren a lxs heridxs, también los métodos de terror como cortes de luz e internet, presiones por parte de grupos paramilitares, montajes judiciales a manifestantes y métodos de censura como restricciones a la difusión en vivo de protestas. Por otro lado los motivos del llamado Paro Nacional se han extendido; se pueden contar como logros de la movilización el retiro de la reforma tributaria con la cual iniciaron las protestas, también el retiro de la reforma a la Salud, y la renuncia de 3 altos cargos del gobierno (Ministro de Hacienda, Ministra de relaciones Exteriores y el Alto comisionado para la paz).

Estos son pequeños logros porque sabemos que el gobierno presionado por los grandes empresarios siempre buscarán efectuar reformas para aumentar sus intereses mientras lxs trabajadorxs y sus familias siguen sufriendo de una pobreza de más del 40% de la población. Las exigencias que se escuchan en las calles y carreteras ahora van desde el pedido de renuncia a Ivan Duque y todo su gabinete, la desmilitarización de los territorios, reformas estructurales a las fuerzas militares y de policía, la no judicialización de las personas que han sido capturadas en el marco de la protesta social, la implementación efectiva de los acuerdos de paz firmados entre las FARC-EP y el Gobierno, garantías para los lideres sociales y ambientales en territorios rurales y urbanos, detener las aspersiones con glifosato y el fracking, entre muchas otras.

Sabemos que estamos viviendo un momento histórico resultado de años de terrorismo de Estado y políticas criminales de precarización de las condiciones de vida de millones en campos y ciudades. En este momento se ven los acumulados de los paros del 2018 y 2019, y el estallidos social del 2020. La protesta lejos de terminar están en sus puntos más altos de represión y criminalidad estatal. Desafortunadamente las formas de organización aún están muy dispersas y sin un horizonte claro, pero la rabia y los métodos asamblearios se ven latentes en un pueblo que busca cambiar su condenada historia en busca de un buen vivir.

Por último quisiera invitar a todxs aquellxs que están leyendo que sigan de cerca el proceso que está viviendo la región colombiana, pues las garantías de protesta y vida frente al Estado represor no existen, y muestra de ello es la negación de estas prácticas sistemáticas por parte del ministro de Defensa y el comandante de la Policía. Solo la organización popular y lxs veedores internacionales pueden registrar un genocidio que se esta cometiendo en estos momentos. La difusión y las acciones internacionalistas de presión al Gobierno de Duque son imprescindibles para el proceso que estamos viviendo.

Dejamos acá una lista de medios de comunicación alternativos y organizaciones defensoras de DDHH que vienen registrando las manifestaciones:

Medios de Comunicaciones:

http://-facebook.com/ccsubversion
http://-facebook.com/ColombiaInforma
http://-facebook.com/revista.hekatombe
http://-facebook.com/noticierobarrioadentro
http://-facebook.com/contagioradio
http://-facebook.com/conlaorejaroja

Organizaciones DDHH:
http://-facebook.com/tembloresong
http://-facebook.com/DerechosdelosPueblos
http://-facebook.com/indepaz
http://-facebook.com/ObjetivLibertad
http://-facebook.com/fundacionddhhPASOS

Organizaciones Sindicales:
http://-facebook.com/larojaxlapaz
http://-facebook.com/TJERpensamientocritico

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